Recuerdo con alas

La paloma canta cada mañana de primavera sobre su tejado.

Le recuerda una mala temporada, le revuelve el estómago y le hace sentir por algunas milésimas de segundo como aquella que jamás quiere volver a ser. Una pobre chica, perdida y sin confianza, una víctima, sin suelo, sin ganas, que no quería despertar por las mañanas.

Pero la paloma le despertaba.

Le recordaba que el día empezaba otra vez, que había que levantarse, espabilar, cambiar de rumbo. Pero abrir los ojos por la mañana y descubrir que las cosas eran aún iguales le parecía lo peor que le podía pasar. En vez de pensar que era la oportunidad para el cambio, que era un día más para volcar la mesa, girar la situación y ganar el juego, ella pensaba que no quería jugar. Quería quedarse en la cama, dormida, soñando con un mundo mejor, en vez de hacerlo posible y luchar por él. Ella no quería luchar. Qué cosas…

Ahora la paloma sigue viva y cantando, tras dos años, y aunque le intente recordar esa mala espina y aunque cada mañana le cante sus fantasmas, ella le grita que es vencedora. Que ya no tiene ganas de seguir durmiendo. Que en algún momento ha despertado, y ha luchado, y lo sigue haciendo cada día con la certeza, – no la esperanza sino la certeza! – de que es capaz de todo, de que es fuerte.

Y de repente, la paloma calla.

Anúncios

~ por meninaoniria em 16/04/2013.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s

 
%d blogueiros gostam disto: